Vicky Cristina Barcelona

 

Después de ver Vicky Cristina Barcelona sin expectativa alguna depositada en la película , son muchas las conclusiones a las que he llegado, no sin atravesar un arduo debate interno que pugnaba por lograr guardar buen recuerdo de la obra del gran Woody Allen y que acabó con las siguientes afirmaciones e interrogantes:

1. No, Javier, ni eres el galán atractivísimo que nos quieren hacer creer, ni tan buen actor como te pintan, con esa inexpresividad sin fronteras, a la que poco ayuda ese catastrófico doblaje. Siento desengañarte, pero la historia resulta inverosimil. Ni en el mejor de tus sueños hubieras sido el elegido por Scarlett Johannson para pasar una velada de ensueño (¿o pesadilla?) en un hotel de Oviedo.
Más le hubiera valido al señor Allen, contar con Javier Cámara o Eduard Fernandez, mucho más representativos del género español, (dónde va a parar). Yo al menos hubiera preferido enredarme con ellos, al menos tienen más carisma.

2. Tantos siglos oyendo hablar del incendiario beso entre Scarlett y Pe… para que al final sea una auténtica mierda . En pocas palabras, si buscaban provocar, más les hubiera valido un beso entre Bardem y Allen, que seguramente habría sido mucho más apasionado, o al menos habría dado que hablar, pero con razón. Ni yo me resistiría a los encantos de Woody allen .

3. ¿Por qué en todas las películas que hablan de España, siempre aparece una referencia jocosa a los toreros? ¿Es que acaso se les acabaron los tópicos recurrentes a los que acudir?

4. Después de soportar la guitarra de Paco de Lucía, que aún sigue martilleando mi cerebro, después de hora y media de agónico sufrimiento, (porque la Bso constaba de dos canciones, a cada cuál peor) , que alguien me explique ¿Por qué una música, más bien sacada de un anuncio de “Andalucía Sólo hay una” ambienta una película que se desarrolla entre Barcelona y Oviedo?
Y si, lo que muchos pensamos en unos cuántos momentos del filme, ¿Por qué alguien no le mete la guitarra por el culo al guitarrista a ver si deja de dar la vara un rato?

5. ¿Dónde quedó el humor made in woody Allen, su existencialismo profundo y las reflexiones inevitables y nada despreciables a las que incitaba con todas sus obras?

6. ¿Por qué aunque ni siquiera haya escenas de sexo explícito siempre acabamos viendo las tetas de Scarlett y Pe, y ninguno de los varones (en este caso demos gracias a dios o a cualquier otra fuerza de la naturaleza) muestra sus encantos frente a la cámara?

7. ¿Por qué Penélope Cruz parece que siempre interpreta el mismo papel?
¿Por qué parece que Pe es la única actriz española, cuando es la más mediocre entre grandes profesionales ,que sin embargo no han tenido que triunfar en Hollywood mediante lios de faldas con el sectario Tom Cruise o el musculado y básicamente acerebrado Mathew McGo..me importa un pito como se apellide?

8. ¿Por qué Woody Allen, no deja sus fantasias eróticas a un lado y nos muestra más profundamente la psicologia de sus personajes como antaño?

9. ¿ No había un asturiano más prototípico que interpretara al padre de Javier Bardem?

10.¿Quién se cree que una historia de mentiras y en la que, básicamente y sin tapujos, todos follan con todos egoistamente, al final todo acabe bien? (sin celos, muertes, etc..)o ¿Quién es tan rematádamente estúpido para volver con una ex mujer que ha intentado matarle? ¿Quién se cree ese extraño triángulo amoroso? ¿Por qué Vicky, que en definitiva, es el personaje más complejo tiene que acabar de esa forma?

“Seeking a friend for the end of the world”

¿Qué pasaría si…? La mayor parte de películas parten de esta premisa, paso a ejemplificar :¿Si Colin Firth de repente fuera Jorge VI y tuviera que tomar clases de dicción porque habla peor que Penélope Cruz en su discurso del Oscar? ¿Si Hugh Grant de nuevo innova participando en una comedia romántica amorosa? ¿Si Ryan Gosling se pone una chupa ajustada y nos regala los mejores planos de su carrera como experimentado conductor? Todo nos genera duda.

La cosa es que, ayer, después de mucho tiempo esperándola, pude ver por fín “Seeking a friend for the end of the world” y por primera vez, me pude ver como destinataria directa de esas preguntas que se formulan en la película. ¿Qué pasaría si el apocalípsis se acercara en forma de cometa a la tierra y todos, uno por uno, nos fuéramos a la mierda en cuestión de días? ¿Qué harías las últimas horas? ¿Con quién estarías? A pesar del surrealismo, da que pensar, y mucho.

Y es que de casualidades va la cosa. Así que digamos que, a modo de sinopsis y sin ánimo de spoilear en absoluto, a Steve Carell le deja su mujer compuesto y sin novia en una casa vacía, con su ridículo trabajo de agente de seguros y su televisor de plasma rodeado de revueltas preapocalípticas conflictivas. Y que tiene una vecina bastante excéntrica que acaba de dejar a su novio -que encima chicas, es Adam Brody-porque igual no es lo que quería y la premura de la situación le ha hecho reflexionar. Y que se hacen amigos;amigos que tratan de encontrar a las personas que más quieren para disfrutar de sus últimos momentos y compartir sus últimos recuerdos. Ya el título lo dice todo, ahora deja volar tu imaginación, o mejor aún ponte la película.

Una sucesión de cameos seriéfilos, grandes frases y personajes, situaciones bizarras ,aunque no tanto, comparado con lo raro de la situación y una banda sonora de lujo son los principales alicientes de esta pequeña joya, pero no los únicos. La increible química entre protagonistas es evidente desde un comienzo, quizá más flojo, y va in crescendo según avanzan los acontecimientos. Y es que por supuesto Steve Carell no decepciona, su versatilidad no conoce límite. El actor de sonrisa perfecta que nos ha arrancado las más gloriosas carcajadas en los últimos años con su genial Michael Scott (“The office”) nos va a hacer llorar hasta la extenuación, aunque su faceta dramática ya nos la había demostrado en “Pequeña miss sunshine” y Keira Knightley nos enamora desde el minuto cero. Un combo perfecto. Una historia repleta de emociones y ternura, si vosotros, como yo, os metéis tanto en el papel de dos protagonistas que podríamos ser cualquiera al fin y al cabo.

El perfecto ejemplo de que “la felicidad está en los pequeños detalles” (en este caso más que pequeños, breves) es una pequeña oda a lo bueno de la vida y a lo superfluo que es todo en realidad, de convenciones sociales a relaciones en las que nos embarcamos por miedo, cuándo lo que más miedo da en realidad es el error futuro.

Una película para reflexionar, sin lugar a dudas, brillante metáfora de la realidad humana que no es otra, al fín y al cabo que una progresiva cuenta atrás. Con o sin cometa.
Y es que películas sobre el fín del mundo hay muchas, algunas muy aburridas además, y lo original del enfoque de este filme es uno de los alicientes para verla no una, sino varias veces. Os la recomiendo muchísimo.

God Save The Heisenberg

Con la pena y angustia propia del que no está preparado para despedirse, escribo estas líneas. Esta noche se emite el último capítulo de esta quinta temporada ,dividida en dos partes, de “Breaking Bad” y los nervios parece que empiezan a manifestarse. Lejanos quedan ya los días en que nuestro amigo y protagonista Walter White se erigiera como un ejemplo moral y ético, perfecto referente del ideal pater familias,pero le queremos igual. Y por ese motivo, y para todos aquellos insensatos que, por algún extraño motivo no os hayáis atrevido con una de las mejores series de los últimos tiempos, y sin caer en el vulgar spoiler, os voy a dejar una lista de motivos por los que deberíais haber empezado con esta serie ya.
1. Breaking bad no es la típica serie. No es una historia manida de topicazos sobre el mundo de la droga que ya ha sido abordado desde todas las posibles perspectivas del mundo. Breaking bad no son sino sus personajes y sus circunstancias, perfecto reflejo de la evolución del ser humano, que como tal es capaz de cometer los mayores disparates por desesperación. Perfecto reflejo de la psicología humana y sus condicionantes, del egoísmo, el propio ego y la decrepitud del alma humana.
2. Cuenta con el mejor reparto. Desde el gigante interpretativo Bryan Cranston hasta Aaron Paul; no hay secundario mal elegido y cada personaje desempeña perfectamente su papel. Con interpretaciones repletas de matices, nos hacen llegar a empatizar con lo imposible e incluso odiar aquello para lo que no tenemos justificación.
3. El nivel de la serie siempre va “in crescendo”. Cuándo empiezas con la serie piensas que, inevitablemente, el nivel de la serie en cualquier momento va a decaer, que obviamente, tal grado de tensión, angustia y adicción no pueden mantenerse eternamente. Y aquí es dónde entra en juego una maravillosa historia, llena de giros argumentales y perfectos guiones que nos llevan a equivocarnos. Desde luego, hasta el último capítulo, no he dejado de alucinar.
4. La evolución del personaje. Y no solo del principal, sino de todos los que le rodean. Desde Walter a Skyler White a todos aquellos que rodean al apocado profesor que padece cáncer, es maravilloso observar como todos “crecen” desde el primer al último capítulo, empatizando tanto con sus luces como con sus sombras. Porque aquí nada es bueno o malo hasta que lo analizas desde todos los posibles puntos de vista. Y esto es así. Y en el momento en que empiezas a hacerte preguntas…en ese momento, descubres que la serie merece la pena.
5. Por la relación Walter Jesse. Y porque yo todavía no dejo de maravillarme, ni de preguntarme hasta que punto serán capaces de llegar juntos. Porque Jesse Pinkman es uno de los mejores personajes creados para la televisión hasta el momento y mi adoración no conoce límite. Además que Breaking Bad nos ha dado puerta a conocerle y jamás podré agradecerlo suficientemente.
6. Porque te plantea muchísimas preguntas. ¿Hasta que punto el ser humano obra desinteresadamente? ¿Qué es bueno o que es malo? ¿Todo es justificable si se obra con buenos fines?

Si todos estos motivos aún no os parecen suficientes, os podría dar más y estar horas y horas, pero no lo haré. Os dejo que os encontréis a solas con el alma de Walter y juzguéis vosotros mismos. No dejéis que nada os prive de adentraros en el maravilloso mundo de la metanfetamina azul, es un consejo de una fan desinteresada desde el punto de vista de su subjetivísima crítica. Un abrazo, methvaners.
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“Los diez personajes más odiosos en una serie”

Odiar es fácil, y muchas de las series actuales nos deleitan con multitud de personajes a los que descuartizaríamos sin piedad. Elegirlos – anda que no hay- ha sido bastante difícil, pero más o menos esta viene a ser mi selección, de los personajes más repelentes, molestos, irritables y sustituibles de las series de hoy y de siempre. Están todos los que son, pero son más de los que están y todos y cada uno de ellos merecen el primer puesto.

10. Charlotte York. (“Sexo en Nueva York”)

Hasta el apellido se lo trabajaron poco con este personaje estúpido como pocos. Romántica, idealista, corredora de arte, remilgada, bastante apalizable y por supuesto Newyorkina, si los clichés hubieran llevado otro nombre, sería el de “Charlotte York”. Supuestamente femenina y adorable, obsesionada con los bebés, trata de encarnar a la mayoría de mujeres de la tierra y se queda en un burdo intento edulcorado de sus compañeras de reparto. El personaje más superficial de la serie y más innecesario.Si nunca hubiera existido, habrían hecho un favor a la humanidad. Se lleva un último puesto por consideración, ya que en principio, dada la calidad de su papel, no habría ni de figurar en la lista.

9. Kate Austen. (Lost)

Mi odio ha perdido fuerza por los dos años de ausencia de “Lost” pero hace un tiempo hubiera encabezado mi ranking de las más petardas. Lo bizarro de su historia, ese triángulo amoroso “Jack-Sawyer” y el desenlace final, la consagraron como uno de los peores personajes de la historia de la serie (seguida, muy, pero que muy de cerca del insoportable Michael). Si el humo negro hubiera hecho bien su trabajo les habría sacado volando de la dichosa isla en la primera temporada.

8.Josephine Potter (“Dawson Crece”)

¿Timmy?

¿Timmy?

Con Joey Potter nos sobran los motivos, porque se ha ganado con creces el título de personaje más estúpido de la televisión. Para empezar…¿Quién narices habla así con quince años? NADIE. Como tampoco nadie se cuela, en su etapa de mayor efervescencia hormonal, en la habitación de su mejor amigo para hacer comentarios -a día de hoy muy “hipsters”- sobre la película “tiburón” y estúpidos alegatos sobre el amor, la vida, y el sexo. No nos la creemos para nada. Además que después de trillarse a todo Capeside, su versión madura y repelente de chica pobre en la universidad daba nauseas y  ni siquiera se dignó a acabar dignamente la serie y terminar con Dawson. Aunque tampoco se lo achacamos, que era un poco zorrón si, pero Dawson era un pesado de narices. Ah. Y no olvidemos su sonrisa demoníaca. Da miedo.

7. Serena Van Der Woodsen. (“Gossip Girl”)

Serrina Van der Woodsen. Pija, fiestera, ególatra y ¿cocainómana?. Desde aquí nos preguntamos como habrá aprendido a hacerse una raya si no sabe hacer una o con un canuto, y nunca mejor dicho. En la última temporada ha quedado relegada a un segundo plano y la hemos echado de menos.Recordad sino esa escena en que aparece leyendo un libro y todos, al mismo tiempo, pensamos que cuándo habría aprendido a leer. Angelito. En realidad es un personaje memorable, le sobran líneas de guión, operaciones estéticas e intervenciones en pantalla, por lo demás…

6. María Laguerta (“Dexter”)

Cuándo me habláis del virtuosismo de Dexter Morgan no os creo media palabra. Si tan bueno fuera con sus mortíferas habilidades habría acabado con este personaje en la primera temporada. Amoral, estúpida, fría y sin escrúpulos. Su acento y esa forma de hablar combinando español con inglés me llevan por el camino de la amargura. No la soporto y encima es gilipollas. Y no hay más que hablar.

5.Ellis Tancharoen (“Smash”)

Lo que da de sí este puñetero personaje, mi particular “punching” seriéfilo en el que ahogar toda frustración con “Smash”, una de las más mediocres series de moda. No hay capítulo en que no sintamos ganas de asesinarlo con brutalidad o sin ella. Meticón, creido, cizañero…cortos se nos quedan los adjetivos para describir al que abre nuestro top cinco de personajes odiosos, con el que siempre tenemos en mente la frase..”¿Pero éste tipo que coño se cree?”.Parece ser que se ha confirmado que no aparecerá en la segunda temporada. Muero de pena. Que tiemble Angelica Houston, que ella es la próxima.

4. Skyler White (Breaking Bad)

Querida Skyler, lo tuyo es caso aparte. Como parte de una de las series más magistrales que la televisión ha “parido” en los últimos años, se que incluso el odio que te profeso es parte de una maquinación perfectamente orquestrada por los creadores de una brillante serie, un plan que ha sido trazado para hacernos empatizar con lo no empatizable -y cada vez menos- y que nos lleva a considerar peor (spoiler) una infidelidad que el hecho de traficar con drogas y ocultárselo a tu familia. Skyler, que es  hasta la tercera temporada la representación de la moralidad y el buen hacer, es precisamente la que nos pone nerviosos.La caga mucho, sí, pero no menos que Walter, así que este odio no es sino producto de un juego psicológico brutal y espero que por ello se sientas orgullosa.

3. Joffrey Baratheon (Game of Thrones)

Detestar a Joffrey Baratheon es muy sencillo, y no solo por su cara de monaguillo onanista y sus rasgos de chico Slytherin, o por el hecho de que siempre tenga cara de vivir en un estercolero en todas sus escenas. El más claro ejemplo de que “el poder corrompe al hombre” (aunque este niño venía corrompido de serie) y el único ejemplo de la saga “canción de hielo y fuego” que carece de luces y sombras porque se rodea de oscuridad,desde el momento en que se mete con el primer Stark goza de toda mi ira. Joffrey es tonto, impulsivo, irrespetuoso e irracional. Lo tiene todo. Encima Lannister.

2. Sookie Stackhouse

Ójala realmente la actriz de Meredith hubiera interpretado a “Sookie Stackhouse”, el personaje más vomitivo del drama vampírico de Alan Ball “True Blood”. La que fuera ganadora de un oscar, o no pone todo su empeño, o el personaje es tan malo de narices ya de por sí, que nada puede hacer para salvarlo. ¿Pero qué pides en una serie en que todos los personajes son más planos que la suela de una bailarina? Soooooookie (léase a lo Bill) es un personaje cansino, cursi en demasía en la primera temporada y sus desdichas amorosas se tornan demasiado bizarras en las posteriores. Si por mí fuera exterminaría a todo el reparto y me quedaría con Eric Northman. Para mí sola. Muerte a Sookie.

1.Blaichel (“Glee”)

Y los ganadores no podían ser otros que los personajes más tediosos que he tenido la desgracia de conocer en toda mi carrera deportiva: Blaine Anderson y Rachel Berry. Ella por ególatra, creída, altiva y estúpida. Porque aunque canta bien tampoco supera en protagonismo a sus compañeras de reparto y lo subidito que se lo tiene resulta cansino.Porque es egoísta y no resulta buen personaje. Él porque es un pesado. Porque sus pajaritas resultan cargantes y su moral por las nubes también. Él que es un prototipo de gay hipster resulta muy aburrido. Y además porque por su culpa tuvimos que soportar lo insoportable: LOS WARBLERS. Las absurdas moralinas y consejos que nos brindan en general en cada capítulo son lamentables. Nada más que añadir, señoría.

Batlance del Batman nolaniano.

Batman Begins fue la sorpresa del año 2005, nadie se esperaba una película tan buena sobre Bruce Wayne y su proceso de transformación en Batman. Gracias a un elenco excepcional y una historia atrapante con el miedo como telón de fondo, Nolan nos presentó a su versión del hombre murcielago, un hombre atormentado que busca la salvación de Gotham pues no quiere más niños huérfanos ni la corrupción en la ciudad que su padre intentó mejorar.

Aquí empieza su lucha contra la mafia que culminará en The Dark Knight. Los villanos de esta entrega fueron arriesgados y por eso funcionaron a la perfección, Ra’s Al Ghul y el Espantapájaros dan la talla. Sobre todo Ducard/Ra’s Al Ghul, haciendo de mentor y nemesis, intentando destruir Gotham porque es un nido de maldad y nunca se salvará. Batman es la esperanza de Gotham pese haber sido alumbrado gracias a la maldad de los criminales.

La única pega de la primera entrega es que Batman salvara a Joffrey Baratheon de pequeño.

The Dark Knight superó todo el hype creado, vapuleó las taquillas de medio mundo y nos dejó con ganas de más. La película pese a pecar de duración, es una montaña rusa de principio a fin. El Joker de Heath Ledger hizo historia como uno de los mejores villanos cinematográficos, un villano con el que puedes empatizar porque TDK no es una película maniquea, los personajes son una escala de grises como podemos comprobar con Harvey Dent por poner un ejemplo.

En esta segunda entrega yo creo que el telón de fondo es la locura, todos los personajes cambian sus comportamientos en pos de sobrevivir mientras el Joker juega con ellos a su antojo. En esta película se podría poner varias pegas con la sensación de varios climax que no llegan a serlo o que no resuelvan al Joker con su muerte y a Harvey Dent como el villano de la siguiente, cosa que hubiera sido lo más sensato y no al revés.

Y llegamos a The Dark Knight Rises, la película contaba con un hype bastante mayor que su antecesora por motivos aparentes, nadie se esperaba que superara a TDK pero si al menos a Begins y no ha sido así.

Bane es un gran villano y gracias a su portentosa apariencia y a su falso mensaje anarquico podemos olvidarnos del Joker de Ledger pero la revelación al final de la película del papel de Bane en el plan hace que todo caiga como un castillo de naipes, toda la espectacularidad anterior ha sido puro teatro y aunque haya sido grandiosa ahora te sabe a poco. A Miranda Tate le falta un MUAHAHAHA cuando se rebela como la líder del plan, menuda villana de opereta.

No me malinterpretéis, sigue siendo Batman y sigue siendo Nolan pero no el esperado. La película cumple pero no se evita pensar que tras el salto al público de masas que dio la saga con TDK, sus creadores han hecho un final digno de cualquier blockbuster pero no del director de sus antecesoras.

Nolan cierra la saga como la empezó, con la Liga de las Sombras y su pretensión de destruir Gotham. Con numerosos guiños a Begins y a lo ocurrido al final de TDK pero sin mencionar al Joker, cosa que no les perdono. Puede que no haya sido un final tan épico como se cabría esperar pero deja la puerta abierta para quien quiera coger el testigo con el personaje de Joseph Gordon-Levitt y seguir con la saga. El renacimiento es el telón del fondo de esta tercera entrega.

Gracias Nolan por hacer la mejor trilogía del hombre murciélago, ha sido un gran viaje con un buen comienzo, un intermedio brutal y un final algo flojo pero resultón.

TOP3: “Rock stars”

Me dispongo a hacer la entrada más anormal que ha visto este blog hasta la fecha: un top 3 de aquellos actores que considero que tienen la capacidad interpretativa de una roca. Así pues, comenzamos:

3 – DANIEL RADCLIFFE

Quizá no le conozcais o no le hayáis visto nunca, pues tiene las habilidades de un camaleón y le resulta fácil camuflarse entre las piedras que forman las paredes de Hogwarts, pero este hombre ha estado 8 años creciendo con nosotros. Lástima que su capacidad como actor se le quedara olvidada en el andén nueve y tres cuartos en su primer viaje.

Es de las principales pegas que le veo a la película. Si ya el reparto en sí no es muy acertado, el protagonista podría aportar algo de intensidad en alguna película…
La única persona que salió intacta y con talento de la experiencia fue Emma Watson.

2 – JENNIFER MORRISON 

Capítulo que toca, capítulo que destruye. Esta terminator de las series ha estado ni más ni menos que en House M.D, protagonizando a uno de los personajes más odiosos de la serie, en parte por las caras de pánfila que llegan a poner a una de los nervios.

Pero ahí no se queda la cosa, How I Met Your Mother contempló como la serie caía junto a la peor e insoportable novia de Ted.

Y ahora… para llenar curriculum como si de un cruzigrama se tratase, protagoniza la serie Once Upon a Time junto a el niño más insoportable de la tele.

1 - KRISTEN STEWART

¿Está triste? ¿Feliz? ¿Enamorada? ¿Confusa? ¿Se hiere a sí misma? NUNCA LO SABREMOS.

El primer puesto va para la protagonista de la saga Crepúsculo y sus caras de indiferencia a cualquier situación de la peli y escena ante el vampiro gusiluz.

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“Gossip Girl”

“Gossip girl” es una oda a la patanería, a la gilipollez congénita, la superficialidad y los rasgos más viles y bajos del ser humano, una canción al borreguismo y la subnormalidad. Una porquería de serie, sin lugar a dudas con la que he decidido encabezar mi sección de series porque hace tiempo le tenía muchas ganas y toda esta rabia en mi interior tiene que explotar por algún lado.

Comienzas a verla porque es la típica serie “Cosmopolitan” con la que se abrasa en todos los lugares, sin parar. Al principio pareces un Don nadie si no has visto “Gossip Girl” y no reconoces el apellido “Waldorf” que muchas adolescentes que van de niñas bien comparten en su biografía de facebook. Y empezarla es todo un error, porque con estas series pasa como con el pop malo, que de malo que es,engancha, y entonces ya no tiene remedio.

“Gossip Girl” presenta el esquema típico de una telenovela colombiana, con más glamour, con chicos y chicas vestidos de Louis Vuitton o Furla que tienen menos clase y educación que una patata y que curso a curso se postulan como firmes candidatos en su ascenso al puesto de zorrón y chulo  del año. El “Al salir de clase” newyorkino, con actores de treinta que interpretan a niños de 18, dónde falta Turbo, con su mochila vacía. Una serie que aspira a ser la nueva “Sexo en Nueva York” y se queda en un intento frustrado.

Los protagonistas.

“Gossip Girl” cuenta la historia de Blair Waldorf y Serena Van der Woodsen, dos adineradas chicas de la gran manzana, unineuronales, ambiciosas, pretenciosas y putones verbeneros. Porque esto es así. Visten bien pero no dan para más. Los affaires de estas grandes divas de patio de colegio con un compendio de “tios buenos” -principal atractivo de una serie que de carecer de atractivo en su reparto no vería nadie- seres planos, ricachones, pedantes e influyentes. Los personajes son pésimos pero si quieres un motivo para engancharte, a nadie le amarga un dulce. Todos y cada uno de ellos: Chuck Bass, Nate Archival y Dan Humphrey hasta la última temporada en que decidió matar un gato y ponérselo en la cabeza. ¿Quién quiere un buen guión teniendo tios y tias buenas? Esa es la esencia, básicamente. Después colocar dos monos detrás de un ordenador y escribir un guión. Facil, sencillo y para toda la familia.

La historia:

Una historia que hace aguas por todas partes. Amor, sexo, príncipes de Mónaco, crímenes y degradación. Pobres que son pobres porque viven en Brooklyn, para que nos entendamos. En principio puede sonar bien -que tampoco- pero son ingredientes muy mal aprovechados. La historia de unos jóvenes en el instituto que se desarrolla irregular (cinco temporadas en el instituto, una en la universidad, con diecinueve años trabajando como jefazos). Patanería y vulgaridad en los que se salvan los vestuarios y diseñadores con los que nos deleitan en ocasiones. Pero para ver trapitos ya tuvimos suficiente dosis de “Sexo en Nueva York” y lo cierto es que no compensa. La historia es que no hay historia porque ya no saben que inventar. La última temporada igual los aliens invaden Nueva York, estaremos expectantes.

La moraleja:

El amor no existe en el Upper East Side dónde las intrigas se suceden entre hermanos, maridos y mujeres y las propias mascotas no, porque no existen, que sino también. Sólo importa el dinero y que Armani diseñe los trajes que llevas a trabajar. Maquinaciones éstas innecesarias puesto que como los personajes no nos interesan, tampoco ellas. Bipolaridad y graves trastornos de la personalidad asedian a todos y cada uno de los personajes, nunca jamás sabrás de que pie van a cojear porque cada temporada van a exprimir y acabar con su esencia malograda. En definitiva, no la veas, y ahorra todos esos preciosos minutos de tu vida que podrías dedicar a algo de calidad..cualquier cosa. De verdad.

 

Lo peor:

 

1. Blake Lively. En sus clases de interpretación alguien debió aconsejarla que intentara hablar como si tuviera un calcetín metido en la boca, craso error. Es guapa si, pero no da para más. Que se meta a modelo que para la actuación no vale. A menos que la toque interpretar un arbusto o una señal de tráfico en cuyo caso estaría divina. La Mario Casas americana.

2. Los personajes. Aparecen, desaparecen, (Aviso spoiler) algunos mueren e incluso resucitan. Alcohólicos algunos, intrigantes otros, ninguno se salva. La maldad está bien en su justa medida pero a veces viene bien un poquito de integridad.A algunos no saben como quitárselos del medio y no se vuelve a saber más de ellos jamás. Poca seriedad. Imposible empatizar con alguno, a menos que seas Carmen Lomana.

3.El vestuario. En estas series que van de glamourosas siempre corremos el riesgo de ver aberraciones estéticas muy flagrantes. Nos pasó con “Sexo en Nueva York” y en esta ocasión a veces nos dan ganas de patear a los protagonistas hasta la muerte. Horteras.

4. El mensaje. No tiene moraleja más allá de que la riqueza es el bien y el fin justifica los medios cualesquiera que sean éstos. El bien y el mal están del lado del dinero.Si no estás bueno y no mides más de 1’70 no eres nadie en este mundo, así que suicídate o vete a vivir al Bronx.

 

Por qué Community se merienda a Big Bang

Cuando hablamos del máximo representante de “humor friki “enseguida se nos viene a la cabeza Sheldon Cooper, el apático e increíble friki de la televisión. No voy a negar su grandeza y lo mucho que me gusta pero sí estoy en contra de toda la masa de fans (y puedo asegurar que el 80% no se considera ‘friki’) que tiene detrás.

Si analizo la serie en general, exceptuando dos o tres momentos, pocas veces más me ha sacado una sonrisa, y yo creo que es el objetivo principal de una sitcom ¿no?
Entonces, ¿a qué viene el éxito? Pues a su supuesta “originalidad” de humor alternativo, friki, con referencias a todo lo relacionado con el mundillo. Los protagonistas son todos unos fans del cómic y de la ciencia ficción, y hasta ahí todo bien. Pero en realidad la serie no es más que una comedia romántica de tira y afloja entre Leonard y la vecina de enfrente, la solución a las desdichas amorosas de Howard, la soledad de Raj y el excentricismo exagerado de Sheldon.

La base de absolutamente todas las temporadas es éste último. A mí el recurso de utilizar a Sheldon para que la mediocridad del resto de personajes no salga a la luz me parece un timo. Y esta la diferencia principal y donde Community le da una patada en el trasero.

Community, una serie que se reinventa cada capítulo, cuenta con un elenco y unas personalidades tan bien trazadas que no deja a nadie indiferente. También nos encontramos con alguien excéntrico que destaca ante el resto, el fantástico Abed (quien considero uno de los mejores personajes de la historia de la televisión, sin exagerar ni una pizca). Pero eso no significa que los demás permanezcan a su sombra.
Tenemos a Jeff, siempre dispuesto a dar un discurso épico, a Britta, toda una lunática; a Troy, el compañero de locuras de Abed; a Annie, toda una jefa del paintball; a Shirley, madre y fanática religiosa; y al fantástico Pierce, homófobo y misógino de cuidado que se integra en el grupo como puede. Y por supuesto, tengo que hacer una mención especial a un personaje que debéis conocer: Dean Pealton. No tengo palabras para describir su grandeza, sólo que se come la pantalla con sus disfraces de diva.

Todo esto y más es Community. Basándose en un humor friki de verdad, cambiando el formato a su antojo para referencias y homenajes a series y películas y… además… ¿Qué hay más friki que un capítulo entero en 8-btis? Supera eso, Big Bang  Theory.

Recomiendo a todo aquel que piense que es humor inteligente y original que no se automedique y vaya más allá de las series que echan en Neox. Besis.

“The lord of the rings”

 

-No puedo hacer esto, Sam.
-Lo sé. Ha sido un error. No deberíamos ni haber llegado hasta aquí… Pero henos aquí, igual que en las grandes historias, señor Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros. Ésas de las que no quieres saber el final, porque ¿cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como ha sufrido? Pero al final, todo es pasajero. Como esta sombra, incluso la oscuridad se acaba, para dar paso a un nuevo día. Y cuando el sol brilla, brilla más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón, porque tienen mucho sentido, aun cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo. Ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran. Pero no lo hacen: siguen adelante, porque todos luchan por algo.