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“Frozen” – El regreso de Disney


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Antes de citar las múltiples virtudes de la pelicula que nos ocupa, me gustaria dejar constancia de lo que han supuesto los años previos para la factoria Disney y el porqué “Frozen” ha supuesto una notoria mejoría en un panorama bastante triste despues de que algunos títulos la llevaran a caer en el mismo abismo por el que se despeñó Gandalf en las Minas de Moria.

2005 supuso un gran cambio: Disney se pasa al 3D, olvidando sus dibujos en 2 dimensiones (por supuesto solo citare pelis de estreno en cines, los estrenos en formato dvd para sacar rentabilidad a éxitos pasados no merecen -pienso- ser nombrados). Tras comenzar en 2000 con “Atlantis”, “Lilo y stich”, “El planeta del tesoro” o “hermano oso” (de calidad discutible pero con cierto nivel), vinieron las aberraciones “zafarrancho en el rancho” y “chicken little”, que de no ser por su nombre impreso en los títulos, jamás habríamos relacionado con la compañia Disney.

2005 y 2007 fueron años de estrenos infumables -tanto en el cine como para casa- hasta la llegada de “bolt” que supone  un soplo de aire fresco para nosotros. No es comparable a los clásicos vale, pero la película ya es otra cosa y no las aberraciones de  los años anteriores.

Con “Tiana y el sapo” vuelve la animación clásica, y de que manera. Una gran banda sonora, una historia digna y un gran secundario nos devuelven la fé que creíamos perdida. “Enredados”, “Rompe ralph” y “Frozen” confirman la vuelta definitiva de la Disney. Grandes títulos que se suceden en poco tiempo.

Centrándome en la película que da nombre a la publicación diré que “Frozen” es un  musical clásico de la factoría Disney, donde imagen y música se complementan a la perfección sumergiéndote por entero en el argumento y en la historia, con unas composiciones que si bien no son tan notables como las de películas carismáticas como “La bella y la bestia” se aproximan bastante. Vienen para quedarse en nuestra memoria durante mucho tiempo.

La historia es la (RE)interpretación del clásico cuento “La reina de las nieves” de Hans Christian Andersen.

Gracias a un brillante primer tiempo, y llevados a través de la música y una excelente animación, se nos deja claro la personalidad y los caracteres dispares de las dos hermanas protagonistas, culminando todo esto con la excelente “let it go” en una escena memorable.

Ya en la segundo acto de la película, aventura y acción hacen presencia, también la comedia, con un muñeco de nieve muy especial.

En conclusión, si no la has visto o no tenías pensado hacerlo espero que estas líneas te hayan hecho replantearte tu decisión. Tu niño interior -o no tanto- te lo agradecera.

Disney ha vuelto… esperemos que sea por mucho tiempo.

Nota: 8,5/10

Advertencia: “The counselor” o la peor película de Ridley Scott.


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Aberración

1. Dícese de aquello que se aleja de lo que es aceptado como lícito.

2. Entiéndase aberración como término referido a la última película de Ridley Scott.

Algo debía haberme advertido ese póster ridículo, el peinado de Bardem o sus camisas,las doscientas críticas negativas que había leido los días de antes, pero Fassbender y todo su potencial fueron los culpables de que fuera a ver “El consejero” al cine, el día de su estreno.A pesar de que me las prometía felices, pues reparto y director siempre me han gustado, dos horas después, salí de la sala sabiendo que no solamente había perdido dinero, sino probablemente un tiempo muy hermoso que podría haber dedicado a jugar al tamagotchi, limpiar al pou o fustigarme en silencio. Me estaba bien merecido, por pensar sin usar la cabeza.

“El consejero” nos introduce en el sinuoso mundo de las drogas, los carteles y los capos de la droga, adentrándonos durante sus 117 minutos de duración, en un nada fascinante mundo que lejos de atraer nos repele, nos aburre y no nos aporta nada nuevo. Diréis que me he quedado calva con la sinopsis, pero es que realmente no saqué ninguna otra conclusión, después de perderme entre frases absurdas, personajes ridículos y situaciones anodinas que me provocaban tanto desconcierto como ganas de tirarme por la ventana. Y es que si una cosa tiene “El consejero”, son los diálogos más absurdos, ridículos e inverosímiles de los últimos años, con frases que tratan de desprender grandeza y lejos de eso,producen extrañeza y desconcierto, pues no se sabe bien si tratan de explicarte el mito de la caverna o dar lecciones de maestría innecesarias y poco a tono.

Otra desgracia, es que los personajes son grotescos: más allá de cuestiones estéticas, Javier Bardem retrata a un villano excéntrico y quizá un poco oligofrénico que piensa con sus partes nobles y que pese a su peligro no duda en caer rendido a los pies de una Cameron Díaz ¿sociópata? ¿femme fatale? ¿chunga? ¿Enferma mental? -no sabría como definir su personaje- que en una escena decide como quién no quiere la cosa zumbarse un ferrari. Hasta aquí quizá no nos extrañe, pero a la hora de epatar, Ridley Scott podría habernos regalado una escena menos asquerosa y menos innecesaria, que quizá no sorprende en el contexto de una película con pocas pretensiones y menos calidad. No están bien dibujados y es imposible empatizar con ninguno. Así que terminas y te quedas igual. Aunque se trate de un drama, ya te digo que te importa tres pepinos que les pase a los personajes, porque si mueren todos mejor y así acaba la película antes.

No puedo decir más sin desvelar el factor sorpresa, que es una de las pocas -por no decir la única- cosa que quizá la película tenga a su favor. Brad Pitt, Michael Fassbender -al que no se dignan a dar un mísero nombre- (Dean Norris y hasta John Leguizamo en papeles de risa), son totalmente desaprovechados y hasta diría ridiculizados -basta ver el atuendo de Pitt-. A Penélope Cruz la ponen en el póster porque ganó el óscar, porque en la película sale cinco minutos. La película es tan desagradable, tanto visualmente como en otros sentidos, que para pasarlo mal, mejor te apuntas a una clase de spinning que al menos le sacas rendimiento.

En definitiva, “The counselor”-interpreto yo- trata de moralizar y advertir de lo peligroso que es el mundo de las drogas y su entorno, y las consecuencias fatales de la avaricia. Funciones que podrían haber sido perfectamente suplidas por un documental de Muzzy que nos salvara del suplicio. Pero a lo hecho pecho. Así que  si tienes idea de conservar el buen recuerdo que tenías de Ridley Scott -Si aún lo tienes, supongo que no viste tampoco “Prometheus” o “un buen año”-, no pierdas tu tiempo con ella y ponte cualquier otra cosa. Incluso una película de Sandra Bullock, Melissa McCarthy o Chris Rock. Me agradecerás el consejo. Yo mientras tanto seguiré buscando nuevas víctimas.

Nota: 2 

TOP3: “Rock stars”


Me dispongo a hacer la entrada más anormal que ha visto este blog hasta la fecha: un top 3 de aquellos actores que considero que tienen la capacidad interpretativa de una roca. Así pues, comenzamos:

3 – DANIEL RADCLIFFE

Quizá no le conozcais o no le hayáis visto nunca, pues tiene las habilidades de un camaleón y le resulta fácil camuflarse entre las piedras que forman las paredes de Hogwarts, pero este hombre ha estado 8 años creciendo con nosotros. Lástima que su capacidad como actor se le quedara olvidada en el andén nueve y tres cuartos en su primer viaje.

Es de las principales pegas que le veo a la película. Si ya el reparto en sí no es muy acertado, el protagonista podría aportar algo de intensidad en alguna película…
La única persona que salió intacta y con talento de la experiencia fue Emma Watson.

2 – JENNIFER MORRISON 

Capítulo que toca, capítulo que destruye. Esta terminator de las series ha estado ni más ni menos que en House M.D, protagonizando a uno de los personajes más odiosos de la serie, en parte por las caras de pánfila que llegan a poner a una de los nervios.

Pero ahí no se queda la cosa, How I Met Your Mother contempló como la serie caía junto a la peor e insoportable novia de Ted.

Y ahora… para llenar curriculum como si de un cruzigrama se tratase, protagoniza la serie Once Upon a Time junto a el niño más insoportable de la tele.

1 – KRISTEN STEWART

¿Está triste? ¿Feliz? ¿Enamorada? ¿Confusa? ¿Se hiere a sí misma? NUNCA LO SABREMOS.

El primer puesto va para la protagonista de la saga Crepúsculo y sus caras de indiferencia a cualquier situación de la peli y escena ante el vampiro gusiluz.

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“Sombras Tenebrosas”


Barnabas Collins (Johnny Depp) es un playboy descarado que comete el mayor de los errores posibles: romper el corazón a quién no debe, una despiadada bruja llamada Angelique (Eva Green). Como la muerte es un remedio  efectivo, demasiado fácil y poco placentero, ella prefiere acabar con el amor de su vida, convirtiéndole en un penitente vampiro y eterno sufridor,  enterrándole vivo con su dolor. Dos siglos después consigue escapar y desde luego, el mundo no es el mismo lugar.

“Sombras tenebrosas”  y su impresionante reparto tienen todos los ingredientes de una película de éxito. O eso creemos. La historia remake de una serie de los noventa y el muy particular estilo de Tim Burton que pensamos que nunca va a decepcionar, comedia, drama y Eva Green, vámpiros y maldiciones varias. Ingenuos de nosotros que nos las prometíamos felices al entrar en la sala del cine y no sabemos lo que nos espera. Tim Burton por favor para la próxima quédate en casa haciendo punto de cruz o cosiéndote parches de ataudes en la chupa de cuero y ahorra neuronas, que no es necesario, de verdad.

El estilo gótilo-surrealista del que al principio nos declarábamos fans, no encuentra un camino fijo por el que discurrir. La historia no tiene argumento más allá de la relación sin sentido entre Johnny Depp y Eva Green, dos actores increiblemente desaprovechados en una serie de encuentros y desavenencias inexplicables y bastante grotescas que no llevan a ningún lado, entre gracias carentes de contenido, escenas tórridas que nadie concibe y diálogos descafeinados que se suceden mientras suenan los Carpenters y la vida pasa, y nuestro valioso tiempo también. ¿Mi consejo? La vida es corta, muy corta como para desaprovecharla con una película de la que se salva la primera media hora. Pues eso.

Michelle Pfeiffer, Jonny Lee Miller y Helena Bonham Carter totalmente desaprovechados en papeles banales, estúpidos, absurdos, que no aportan nada en una historia que es una estúpidez, y encima deja la puerta abierta a una posible secuela que -crucemos los dedos- esperemos no prospere.  Michelle Pfeiffer aburrida hasta la extenuación, Jonny, un cabrón carente de gracia, y Chloe Grace Moretz la típica adolescente torturada  con buen gusto musical.Con un protagonista papanatas, sin personalidad incapaz de contener su bragueta ante su némesis, supuéstamente romántico y enamorado. Un sinsentido en el que el principal pilar ni es atrayente ni un personaje con el que empatizar. En definitiva, ¿para qué? si queremos vampiros inadaptados sexualmente desatados y descarriados para adoscentes ya tenemos a Edward Cullen, y además “Crepúsculo” como comedia funciona mejor, que al menos tienes los pelucones rubios.

Y es que el tandem Burton-Depp empieza a hacer aguas y ya ni sus más acérrimos seguidores pueden salir en su defensa. Vamos que nos aburre soberanamente.Los distintos matices que un actor pueda dar a un distinto papel se pierden desde que Johnny Depp es protagonista absoluto de todos los papeles que piensa Burton y lo cierto es que a pesar de la calidad, el aburrimiento es evidente, no hay evolución alguna, no da oportunidades a una cantera de jóvenes actores muy aprovechables y presumiblemente efectivos, o al menos, menos cansinos. Y es que a Johnny Depp, sugiero solamente, igual le vendría bien cambiar un poquito su estilo y barajar la posibilidad de enfrentarse a otros proyectos.

Sin argumento, sin historia, sin gracia, sosa y esperpéntica, debería haberse llamado “sombras lejanas” en vez de “Sombras tenebrosas”. La de su director claro, que dista mucho de ser la que proyectaba en su día, con ideas de calidad y originalidad, no ahora con un estilo perdido que parece no tomar un rumbo fijo desde “Sweeney Todd”. Y es que desde que Willy Wonka, Eduardo Manostijeras, Victor -el sempiterno novio cadaver- y Ed Wood son siempre la misma persona la noche nos confunde. Eso sí, Eva Green hasta el final está muy digna, se defiende bien. Debería elegir mejor sus proyectos.

En su favor, diremos que es difícil desde luego mantener un estilo y un universo propio sin caer en algún momento en el error, el aburrimiento o lo estrafalariamente innecesario. ¿Y para qué nos caemos? pues parafraseando al gran Michael Caine, para aprender a levantarnos. Esperemos que Tim Burton se levante con más fuerza y vuelva a la maestría y a la brillantez, al estilo “Big fish”. No estaría nada mal.

“Leap Year”


Según una antigua tradición irlandesa, una vez cada cuatro años, el veintinueve de Febrero, una mujer puede proponer matrimonio a su novio sin temor al rechazo. Y aquí entra en juego Amy Adams, una mujer enamorada que se arranca a desplazarse a Irlanda para lanzarse a un prometido bastante indeciso. Pero el viaje no será nada fácil, incidencias meteorológicas y demás fenómenos que la hacen terminar en un pueblecito perdido de Irlanda, dónde tratará de alcanzar su destino. A ver que pasa.
Las historias de amor son infalibles. Al público femenino nos cautivan desde el primer momento y nos emocionan, aunque sean de previsible final. Aunque nos digan que son sexistas, degradantes y la principal causa de fracaso de todas las relaciones, nos da igual. La clásica fórmula de la tensión sexual contenida que en algún momento tiene que explotar, nos motiva en cualquier momento porque al fín y al cabo, se recrean situaciones en las que nos buscamos siempre. Si el ser humano no lo tiene, lo busca en la ficción. Y cuándo lo tiene, se regodea con aquello que podría ser y no será. Caprichosos que somos todos.
“Leap Day” es una película bonita, pero va más allá. Nos ofrece el aliciente de que está rodada en Irlanda, y es que el director no sólo no escatima en planos del paisaje, que nos interesa y mucho,pero siempre siempre menos que los planos Matthew Goode, (en la ducha, con la barba, semi-desnudo) uno de los actores más guapos de todo el mundo, que aparece como protagonista. Detalle este objetivo como pocos.
Pero bueno, el argumento, todo sea dicho, no innova, es una comedia romántica más. Chica bien, chico de pueblo, intiman en el curso de un viaje, aunque ella tenga novio. Podemos imaginar por dónde van los tiros. ¿no?. Pero la mente femenina va más allá, porque esta película es todo un viaje para los sentidos -Hablo desde la perspectiva femenina, pero los hombres pueden hacer lo propio con Amie Adams- porque todas nosotras en algún momento, nos pondremos en la piel de la mujer protagonista, y nos moriremos de gusto con semejante hombre. Amor a primera vista. Personaje, duro, logrado, torturado. No se puede pedir más. Yo de hecho acabé planteándome mi propia existencia despues de la película y sintiendo unas ganas horribles de traspasar la pantalla, cargarme a la chica, y huir con el hombre de mi vida, o quiero decir Matthew Goode. Pero supongo que mi versión al no ser tan prototípica no triunfaría tanto.
Y la recomiendo porque es bonita, entretenida, emotiva, graciosa incluso. Huyendo de la profundidad de muchas películas, siempre gusta salir un poco a la superficie y disfrutar con pequeñas joyas como ésta, para recordar. Amores fáciles pero profundos, guiones sencillos pero no de comedia de vergüenza ajena, bonitos. ¿Qué sería de nosotros sin el amor al fín y al cabo? ¿Y de Hollywood sin Jennifer Aniston? En fín. Y si no, sin Matthew Goode, que es todo un portento, y sino juzguen ustedes mismos. Yo de momento ya tengo encargado mi clon para cuándo se disponga de la primera máquina clonadora. Voy a esperar..lo que haga falta.

“The amazing Spiderman”


Ocasiones como ésta no merecen sinopsis. Todos, o la mayoría, hemos crecido con Spidey, -ya con la serie de los noventa, los comics,o las películas de Raimi, y el bendito merchandising, que gracias a Dios, no nos falta- y todos, o casi todos, amamos a Peter Parker por razones obvias. La razón de esta tan rápida crítica -hace media hora que he salido del cine- es poder rebatir todas las críticas que desde su estreno se suceden en la mayor parte de sitios que frecuento, la mayor parte de las cuales no solo no comparto, sino que además no entiendo. Así que aquí va la mia, con el valor que  querais darle.

El reboot de “Spiderman” tras el fracaso de la última entrega de las películas de Raimi era absolutamente necesario para congraciar al espectador con el bueno de Peter Parker.Un spiderman más humano y emocional, al que es más fácil coger cariño, más emotivo incluso y pasional, más examinado desde la perspectiva del drama que experimenta un chaval de diecisiete años clave en la psicología del personaje que más que nunca es representado como nuestro “amigo y vecino Spiderman”. Una cinta en que la verdadera acción no estalla hasta pasada la hora de comienzo y sin la que la misma funciona igual, y perfectamente además, aunque ésto haya constituido su principal crítica. Que los superhéroes sean, tal y como se dice, una franquicia explotadísima no es motivo para rechazar un filme de entrada, hay que darle una oportunidad.

Lo que a mi juicio constituye el principal valor de “The amazing Spiderman” es que la química entre personajes es brutal. Y salvando, los lógicos matices que el doblaje me ha impedido apreciar en su plenitud, los actores están tan bien escogidos que no sobra ninguna pieza de las que entran en juego durante la película, sino que además, nos quedamos con ganas de más. El tio Ben, la tia May, el doctor Connors, Gwen Stacey, todos increíbles, bien interpretados. En particular Emma Stone y Andrew Garfield, que constituyen el engranaje esencial de la trama, están maravillosos y la pasión es tan real (como así ha sido, porque están juntos en la vida real) que la actuación es más verosímil y la relación mucho más creíble que la fría e insulsa relación de la película de Raimi, que bien podrían haber protagonizado dos estacas de hielo. Pero no voy a comparar, porque eso es lo que está de moda y yo siempre he sido acérrima seguidora del “Spiderman” de Raimi y no voy a caer en ese juego tan fácil de enfrentar películas hermanadas con una visión totalmente diferente y con un protagonista interpretado con tan distintos matices. Spiderman es Spiderman. Y si bien al principio, cuesta un tanto encuadrar a Garfield en el papel de típico pringado, niño bullying de instituto, la escasa credibilidad que piensas que pueda tener se compensa con su buen hacer,su carisma y su personalidad. Andrew es el principal acierto,está de diez.

Guiones fáciles es lo que más se ha comentado y la indignación me corroe. Los que en lugar de una película de acción y puro entretenimiento, más encaminada a deslumbrar con unos efectos especiales increibles- y más aún gracias al 3D-, buscaís profundidad deberíais igual cambiaros de sala y buscar alguna película adaptación de algún libro de Dostoievski, o algo así. Aunque lo más gracioso es que la mayor parte son personas que han calificado de diez a “Los vengadores” de características similares y guiones bastante más facilones, pero en fín. Con un guión correcto, según mi profana visión, para una película de estas características, que bien puede ser ñoño o incluso sentimental en algunos tramos de la película, no decepciona porque lo que poco se dedica a ahondar en la psicología de Spidey, se suple con la maestría de un Andrew Garfield entregadísimo y genial, en un gran papel -y lo dice alguien que no se considera fan de este actor- que se compagina además perfectamente con el de un alter ego (Rhys Ifans) bastante bien escogido, que no es Norman Osborn, vale, ¿pero y qué?. La cinta es entretenida, bien escrita y con momentos de acción/drama/humor bastante correctos, y no muestra sino espectacularidad y buen hacer, las principales premisas de toda película de acción que se precie. Con mayores dosis de emotividad y quizá más amor -pero del realista- motivo por el que quizá vaya a ser mejor entendida por el público femenino, esta película es todo un acierto y lo único que quizá pueda achacársela es el exceso de moralina y “happy ending” final que ya resultan muy repetitivos en este tipo de películas. Eso y que la tia May y el tio Ben pecan de sobreprotectores e incluso cansinos, no dando una visión demasiado favorable de unos personajes demasiado “padres”.

Se habla de escasa fidelidad al personaje del cómic original; fidelidad que como sabemos, es sólo relativamente exigible porque en el mundo de la adaptación las cosas no son siempre como uno querría, y de lo contrario no se llamaría adaptación sino “copia literal”, pero aquí ya entramos en el mundo de las opiniones personales, los fans exagerados y los catedráticos de la Marvel. El detalle del Skate no es tan pretencioso y no hay que alejarse tanto de la trama principal a la hora de criticar. No es un detalle tan importante como para juzgar al personaje en base a él.

En definitiva “The amazing spiderman” son dos horas y pico de puro entretenimiento a la fórmula tradicional, los mejores efectos especiales y un reparto excelente. De la banda sonora no diré nada porque habla por si sola, magistralmente además y el “”Til Kingdom come” de “Coldplay, es uno de los principales aciertos de la película -desde luego, amor de fan- . Una película para ver, y DISFRUTAR en pantalla grande.

Nunca tendremos suficiente de nuestro amigo y vecino spiderman, y el hecho de que al final se deje la puerta abierta a una secuela nos hace enormemente felices. Esperemos que no decepcionen, porque “un gran poder -como el que tienen- conlleva una gran responsabilidad” y los seguidores del hombre araña somos muy exigentes. Así que,que siga así y que no decaiga. ¡Ah! y una cosita más: ¡Que viva Rhys Ifans!

Nota: 8

“Sácame del paraiso”


George (Paul Rudd) y Lisa (Jennifer Aniston) son una pareja Neyorkina que acaba de comprar su primer micro-loft en una de las mejores zonas de Manhattan. El despido desafortunado de éste y la incapacidad de ella para vender sus terribles documentales les llevan a tratar de deshacerse de su nueva vivienda, misión imposible debido a la recesión que atraviesa todo el mundo en el año 2012 y que les obliga a desplazarse con el hermano de George, un caradura, explosivo, difícilmente soportable en cuya compañía aguantan escasas horas. En el camino encuentran “Elysium” una comuna idílica con la que tropiezan desprevenidos, en que conviven nudistas y frikis con su líder espiritual Seth (Justin Theroux) con una visión idílica y perfecta de la vida y de la convivencia humana. Sin puertas y con una ideología totalmente novedosa, ¿Podrán soportar el reto que supone esta nueva vida hippie? ¿Qué supondrá para su relación?

Para empezar, lo que comienza siendo una sátira que intenta dárselas de mordaz, no llega siquiera a concienciadora. Si bien toda película de Jennifer Aniston que se precie se caracteriza por una sucesión continuada de cliclés y eventos previsibles, amor y demás petardadas varias,en este caso “Wanderlust” se luce, porque con una moralina anodina (“Love always conquers all”) y tan aburrida como el resto de comedias de la que en su día fuera la gloriosa “Rachel Green” no es siquiera capaz de arrancar más de una sonrisa a un espectador que agoniza lentamente delante de una procesión de tópicos que se ríen en su cara. ¿Una sola palabra para definir la película? decepción. Una ¿comedia? discutible que trata de vender unos valores que escasean, como el sentido del humor de sus guionistas, y un tono liberal que no desemboca sino en las mismas conclusiones de siempre y que parte de las mismas premisas. Desnudos, amor libre y drogas tratados desde la perspectiva más pueril, aburrida jamás vista, poco arriesgada y aún menos acertada. Y lo que es peor: nos recuerda a una versión más ácida y burda de”¿Qué fue de los Morgan?” (Hugh Grant, Sarah Jessica Parker) con peores resultados.

“Wanderlust” (abreviaré para evitar el nombre más largo en castellano) es ordinaria, banal, e incluso me atrevería a decir bastante patética:una sucesión de situaciones bizarras, imprevisibles, grotescas y  sin pizca de gracia que te invitan a abandonar su visionado desde el momento primero y que solo los valientes se atreven a terminar. Trata de ser original y se queda en un intento frustrado, tan soez como el desnudo de uno de los miembros de la comuna que lejos de ser evocador, llamativo o necesario te invita a arrancarte los ojos sin contemplación.

El personaje -Un marido gris de laxa moral y cuestionable buen gusto, un personaje feo en definitiva- plano, aburrido y falto de dignidad  de Paul Rudd es la guinda de un pastel descafeinado y falto de argumento que muere a medida que avanzan los minutos,  para finalizar como todos esperamos desde que dan comienzo  los títulos de crédito.  Uno de los cómicos de mayor talento en la mayor basura que se ha proyectado en los últimos tiempos. -cierta escena, un discurso de lamentable contenido sexual, me hizo sentir vergüenza ajena- Por supuesto del personaje de Jennifer Aniston poco hay que decir, porque es el mismo que repite en bucle desde 2002 con distintos nombres y localizaciones. Del elemento de la comuna, utilizado con un fin puramente intrumental y para poner de manifiesto las lindezas de la vida en la gran manzana y el escaso valor de unos valores desfasados sobre los que -nos quieren dar a entender con el personaje de Seth- siempre va a prevalecer el dinero, está totalmente desaprovechado.Y lo peor son los secundarios irrelevantes en situaciones lamentables. En serio, no era necesario.

¿Lo mejor? Paul Rudd, que lucha por salvar un personaje patético,avocado al más absoluto fracaso y desde luego consigue no dejar demasiado bajo un listón que roza el suelo.

¿Lo peor? Una Jennifer Aniston talentosa encasillada por un físico que no podrá aprovechar siempre y que se conforma con cualquier tipo de comedia sin mucho meditar y el hecho de haber perdido casi dos horas de tu vida en una película que como tantas otras, no nos dice nada, y no nos ha hecho prácticamente ni sonreir.

En definitiva, si después de ésto te animas con la película eres un valiente. Eso o tu admiración infinita -como me pasó a mi- hacia Jennifer Aniston te han cegado. Tranquilo, con el tiempo, recuperarás la vista.

Nota: 3.